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miércoles 7 de octubre de 2009
Reflexiones del amor
El amor es sin duda el más complicado caso jurídico: no existen leyes al respecto y los intentos de legislarlo fracasan estrepitosamente a la primera prueba. Es la enfermedad más complicada, la operación matemática imposible, el plano que nunca saldrá, el evento más difícil, el examen insuperable, la más complicada de las creencias. Es tan basto que tiene varias materias, pero hoy hablaré de la más añorada, odiada, explotada y reflexionada: el amor de parejas. Hombre-mujer en mi caso, aunque dentro de este caben todas las alternancias.

Debo confesar que he cambiado mis ideas al respecto. Al principio pensaba en el amor como algo lejano y perfecto: paseos idílicos, noches interminables a la luz de la luna, lejanas caminatas por el mar, helados en los parques, risas en la lluvia... Todos estos, momentos que he vivido, estas son las coronaciones cotidianas del amor. Momentos banales, enriquecidos por la presencia de alguien extraordinario.

Pero, ¿qué es lo que hace que esa persona sea extraordinaria? Esa cualidad excepcional emana directamente de la misma persona. No amas a alguien, en la connotación de amor que examino, solamente por su físico, o por sus ideas, o por su forma de ser: estos tres elementos tienen que encontrar un equilibrio, y después ser correspondido. Por eso yo considero el amor como un milagro cotidiano, algo que vemos que pasa tan a seguido que no nos asombra, a pesar de lo difícil que resulta incubarlo. Yo tenía la idea de que el amor era eterno, y primero me decepcioné y después me alegré de saberme en un error: el amor es tan eterno como lo queramos eternizar.

Al haberme enamorado, yo pensaba saberlo todo del amor, pero realmente olvidé las cosas más elementales. Como que se necesita respeto, comunicación y libertad. Olvidé que es una decisión y como tal puede ser cambiada. Que necesita ser alimentado constantemente y que cada quien lo alimenta a su manera. No hay dos amores iguales, porque no hay dos personas iguales. Nunca son las mismas personas, ni las mismas circunstancias, ni las mismas reacciones. Es ir por un océano sin brújula, viento, ni Sol. Difícilmente se puede cuantificar por estas mismas caracterísiticas...

Sin embargo hoy me puedo atrever a decir algo de mi y ella. La amo y es el amor más completo, puro e intenso que he sentido jamás en lo que llevo de vida. Es el amor que me llena hoy y que me llenó estos meses que tengo sintiéndolo, y que me llena el futuro de esperanza, aunque no me ponga a volar sobre él. Dafne es el regalo que Dios me ha dado para recobrar la fe en él, la luz que guía mis pasos hacia un mejor yo, es la oportunidad que tengo para hacer feliz a una niña de buen corazón, sincera, divertida, linda, inteligente y buena. Me hace sentir vulnerable, me hace sentir que ignoró aún muchas cosas del amor y me enseñó la humildad para seguir aprendiendo. Voy rumbo a un camino desconocido con ella: no sé que nos deparé, o si nos separe; pero vamos de frente, sin arrepentimientos, mirando los dos en la misma dirección, pues no es necesario caminar mirándonos los rostros: nuestras manos están cruzadas mientras caminamos, nuestros ojos en el camino y nuestros corazones latiendo al unísono. Eso es lo único que necesito para saber que ella es lo mejor que ha tocado hasta hoy a este salchipulpo.

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escrito por elfopoeta a las 22:20 | Permalink | 0 comentarios
jueves 10 de septiembre de 2009
10 de Septiembre
Hoy diez de septiembre,
diez numeros tecle para escucharte
diez pesos me costara esta llamada
y diez motivos tengo para hablarte
un año tengo de conocerte
y diez besos quiero mandarte
En diez letras te resumo mi vida:
Dafne te amo
y los diez motivos de mi llamada
son estas diez lineas q ya escuchaste

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escrito por elfopoeta a las 23:14 | Permalink | 0 comentarios
sábado 22 de agosto de 2009
El limite de la sinceridad
Yo era firme partidario de la sinceridad absoluta, en las parejas. El ingrediente clave de una buena comunicación es la sinceridad, si es posible absoluta, o eso era lo que yo creía. Muchas veces pensé que las comunicaciones francas solamente existirían en cuentos de hadas. Pero aprendí que ni siquiera en los idilios más elaborados la sinceridad es pieza fundamental. Siempre los conflictos vienen por mentiras o medias verdades, las omisiones... hasta las mentirillas piadosas. Desde niños aprendemos a vivir las mentiras piadosas, para crear o no perder ilusiones. La franquedad es algo tan inédito, que cuando está en las características de las personas; a estás se les tildan de sarcásticos, criticones, cínicos, odiosos y otras características que no necesariamente debe de tener esa persona. Por eso pensaba que la sinceridad podía librar de los problemas mas comunes de las relaciones: celos, inseguridad, esas pequeñas mentiras que cuando se acumulan serían suficientes para cortar el amor de Romeo y Julieta. Sin embargo aprendí, que efectivamente existe un límite a la sinceridad.

No sé si es porque las cosas insignificantes no se deben de confesar, no sé si es porque necesitamos un límite de la percepción de nuestro alrededor, que algunas cosas permanezcan ocultas para nosotros, tal vez la sinceridad de la manera en la que percibo resulta un atentado en contra de la intimidad, simplemente debería de elegir mejor las cosas que digo... Realmente no entiendo porque, pero las omisiones, los secretos son necesarios. Sin embargo, ser selectivo en la información vertida en alguien en quien confías, termina provocando que esa persona no termine siendo del todo de la confianza de uno, normalmente se termina mintiendo por evitar reclamaciones, mal entendidos, enojos que solamente se estarán postergando, porque normalmente la verdad siempre encuentra la forma de salir, es como el agua, requiere solamente de una fractura para filtrarse, destrozar los muros de mentiras e inundar las emociones de las personas... Me siento mal por decir las cosas que no debería de decir, las cosas que no tienen importancia y solamente lastiman, esas pequeñas frases que se dicen sin pensar, de forma tonta e impulsiva. Necesito aprender a callar, para no lastimar a la gente a mi alrededor.

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escrito por elfopoeta a las 18:46 | Permalink | 1 comentarios
lunes 17 de agosto de 2009
Bueno... largo tiempo sin escribir absolutamente nada, y ahora es un buen momento. Tengo unas cuantas cosas que decir, primero que nada, que estoy bien para aquellos que no lo sepan y me leen (hola Vanessa!!), segundo, que ya mero es mi cumpleaños y ando planeando una tertulia; y tercero que regrese este fin de semana de Tuxpan, la ciudad de origen de mi novia; que en realidad es un pueblo, pero como hace 40 años ya se ganó el título de ciudad, entonces me referiré a ella, no sin un poco de sarcasmo, como la ciudad de Tuxpan. En fin, el viaje estuvo lleno de eventos y aprendizajes, no solamente respecto de la categoría del poblado; que de noche se ve muy bonito, tal vez sea debido a esto el porque de los hábitos nocturnos de mi novia.

Hubo momentos muy divertidos (como la pista de baile y las sacudidas, vueltas y volteretas inesperadas de mi flaca, óbice de los codazos y patadas propiciados por nuestro excéntrico baile, de las cuales una de las víctimas fue mi cuñada Janeth), momentos mur románticos, de sueño colectivo y algún trago amargo. Sin embargo, de todo aprendí y debo confesar, a quien me quiero escuchar; pudiendo ser tal vez algún buen amigo, alguien con mucho ocio, o simplemente un extraño muy chismoso; que después de este fin de semana; quiero mas a mi novia.

Yo conocía un amor donde las discusiones acababan en un prorroga perpetua, donde nunca terminaban de salir las ideas, las armas crueles que aniquilaban un romance que vivía en satín rojo y dormía un dama de hierro. A pesar que es difícil, ahora estoy seguro de lo que antes sospechaba: no hay nada mejor para resolver los conflictos en pareja que la sinceridad y la comunicación. Limar las asperezas a veces no puede llevarse en completo silencio. Y menos en una pareja que no deja de hablar ni cuando se besa.

Ahora mi corazón esta concentrado en una persona, y esa persona no me ha decepcionado en ningún momento. Cierto es también que no todo es felicidad, pero siendo una relación emocionalmente tan intensa, con tanta confianza y entrega emocional... es inevitable que no haya disgustos. Y hemos aprendido a canalizar esa energía y no dejarnos llevar por nuestras llamas de temperamentos, aprendido que el amor es un barro que se trabaja continuamente, se nutre con felicidad, besos, miradas significativas, cantos, bailes y momentos ordinarios; se adorna con detalles, confesiones, momentos extraordinarios y melosidad, no es necesaria la presencia física diaria para alimentarlo, necesita una dosis mínima de sueños y se cose a fuego lento con respeto, confianza y libertad. Así es mi amor por ella y debo decir que me siento feliz y completo, hemos conocido un amor que quedará para la historia.

“Porque no existen reglas, ni el romance perfecto,

Porque la historia que vivimos fue escrita por los dos.”

“Porque llenas mi vida con tu risa, con tu voz y tu mirada.

Porque crees en mis locuras y me entiendes sin hablar...”

A veces, Interpretada por Nicho Hinojosa

Dejo unas fotos en facebook en este enlace: Fotos con uvita

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escrito por elfopoeta a las 18:04 | Permalink | 0 comentarios
viernes 17 de julio de 2009
Nueva imagen
Un rápido cambio de imagen. La he dejado temporalmente para exhibir el trabajo de photoshop creado en el banner... Ando un poco ocupado con esto de escribir la nueva imagen del blog y las imagenes del mismo en photoshop, aparte que me tengo que ir al gimnasio asi que aquí termina esta entrada... ya tendré tiempo para escribir más, pero por lo pronto hasta la próxima!!!

Ps. Dafne!! te dedico la imagen... te amo y te extraño preciosa flaquita morenita mía!!! Un biónico endulzado con lechera y galletitas que te gustan y lunetas de colores!! diviertete!!!

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escrito por elfopoeta a las 19:35 | Permalink | 0 comentarios
lunes 27 de abril de 2009
De la influenza, influenciados, hipocondríacos y inútiles
La novedad en todo México es esta supuesta epidemia de influenza porcina que ha puesto a las autoridades sanitarias como locos alrededor de todo México. Y no es para menos, porque la peste le cayó al mas feo de los perros: al perro flaco, hambriento, sucio, con el PRD en el poder y ahora todavía pulguiento... Antes de empezar a tirarle al gobierno, partidos y personas, tengo que reconocer que las autoridades sanitarias han puesto un cerco bastante efectivo hasta el momento alrededor de una zona tan grande como el D.F. y Estado de México. Aeropuertos, centrales camioneras y carreteras tienen guardias de médicos que revisan a los pasajeros para evitar un posible contagio o propagación de la epidemia. Ahora si, a lo que me gusta: denunciar mediante la crítica sarcástica a todos...

Primero de los influenciados: los partidos políticos ya empezaron a convertir esta situación en una forma de ganar votos y adeptos. Tuve conocimiento que en ciertos lugares de nuestra hermosa ciudad de Guadalajara, algunos partidos repartieron cubrebocas... Cuando no hay ningún caso de influenza porcina en nuestra ciudad y peor aún, cuando hace una escasa semana no había cubrebocas en el quirófano de la clínica que esta por Rio Nilo y Revolución... y claro, los influenciados que tienen psicosis y no quieren salir a la calle, cuando el cerco sanitario se encuentra a mas de 500 kilómetros. Hay una señora que no dejó salir a sus hijos a una fiesta de quince años este Sábado porque supuestamente se contagiaría en esa fiesta. Y luego se quejan de porque hay niños con resentimientos a sus padres, con excusa tan estúpida hasta yo estaría resentido de que insulten así mi inteligencia, mejor dime que no me quieres llevar porque estas enferma de la influencia de la hueva...

Y luego vienen los peores: los hipocondríacos. La tarde del viernes en la misma clínica comentada con antelación había una fila que daba hasta la salida en urgencias, 90% de los que integraban la fila creían tener influenza, pero solamente se les comprobó que tenían influencia de la hueva y eso les impedía acudir a laborar. Es triste que en un país pobre y en crisis la gente aproveche una situación seria para dejar de trabajar. Todavía algunos reclamaban inconformes, ya que sin estar afiliados querían recibir la atención, osea que aparte de huevones, inconformes e influenciados... una verdadera peste.

Y los inútiles son el gobierno de Jalisco y los de la U de G, que han decretado que se suspenden labores hasta el miércoles por emergencia sanitaria... háganme el pinche favor, si no hay un solo caso en todo Jalisco!! Había catorce sospechosos que se comprobó que era gente hipocondríaca que no quería trabajar o quería llamar la atención, o que le dio gripe y con la psicosis tan común en el tapatío promedio fue a hacer que el gobierno gastará recursos en decirle: “si estás bien, solamente es una gripita caguengue”. Chuck Norris debería de venir a encargarse de esas personas... esas son nuestras autoridades que por cualquier excusa válida, inválida o ridícula suspenden labores. Y con esto no soy un doble cara, tampoco me gusta mucho trabajar y la idea de levantarme tarde hasta el miércoles es diabólicamente seductora pero estando en la situación económica actual, el trabajo se tiene que hacer y estando en crisis, en un país jodido y con un gobierno que nos jode cada vez que puede, se tiene que trabajar aún más.

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escrito por elfopoeta a las 0:17 | Permalink | 0 comentarios
martes 14 de abril de 2009
Contigo en la distancia
Regresé de Vallarta, después de un viaje que salió como se esperaba: playas, música, alcohol (qune no mucho para mi) y un escape de la realidad para mi en tono más de desmadre, aunque debo admitir que yo deseaba pasar más bien unas vacaciones tranquilas, aunque sabía que sería imposible estar tranquilo en Vallarta en plena semana santa. Salí el miércoles ocho con amigos de mi hermano que estudian con él en la UNIVA, gente divertida y buena onda, aunque un tanto patanes, pero esa actitud amenizó el viaje de regreso que tardo cerca de ocho horas por la carretera tan llena... Mi plan era salir antes pero por diversas circunstancias no se pudo y llegué a mi casa casi a las diez de la noche, siendo que salimos a la carretera apenas pasadas las dos de la tarde. Todas las fotos las he dejado tanto en facebook como en hi5, para quien este interesado en verlas, aunque tampoco hay tanto que ver. Para mi hubiera sido más divertido irme con mis amigos de siempre, pero el tiempo y la edad nos alcanzan y cada vez hay menos oportunidades para que podamos incorporarnos y escaparnos a cualquier lugar. Esto también aplica con mi novia. Llevo al día de hoy nueve días sin verla y la extraño mucho. No me gusta extrañarla porque me pongo triste y ese sentimiento no me gusta. Regresará al trabajo y cada vez se pone más complicado pasar tiempo con ella y eso me preocupa. Tengo ganas contenidas de verla, escucharla, abrazarla, besarla, hablarle... y quiero gritar porque no puedo hacerlo, porque no esta conmigo, y como ya llegué al punto en que se acumuló todo en mi pecho, lo escribo para liberarlo. La amo y me gustaría pasar más tiempo con ella. No quiero poseer su tiempo, pero me encantaría pasar aunque sea un par de horas más con ella en nuestros encuentros... De mi parte va todo para que esta relación extraordinaria que he relatado a retazos en este espacio siga funcionando. Dafne, cuando leas esto, que sepas que te extraño mucho, que te pienso, que no disminuye lo que siento y que espero el momento en que me avisas nuestro próximo encuentro. Sin más que decir me despido, ya un poco más relajado de la tensión que sacudía una zona difusa entre el estómago y el corazón.

No existe un momento del día
en que pueda apartarme de ti
el mundo parece distinto
cuando no estás junto a mi

No hay bella melodía
en que no surjas tu
ni yo quiero escucharla
si no la escuchas tu.

Es que te has convertido
en parte de mi alma
ya nada me consuela
si no estás tu también.

Mas allá de tus labios
el sol y las estrellas
contigo en la distancia
amada mía, estoy.

En parte de mi alma
ya nada me consuela
si no estás tu también

Mas allá de tus labios
el sol y las estrellas
contigo en la distancia
amada mía, estoy.

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escrito por elfopoeta a las 1:41 | Permalink | 0 comentarios
lunes 6 de abril de 2009
Estariamos mejor...
solamente dejando un video que hize con mis amigos antier mientras tomabamos y platicabamos, lo que hace el ocio...

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escrito por elfopoeta a las 16:41 | Permalink | 1 comentarios
jueves 19 de marzo de 2009
De libros infantiles y propaganda
Después de días sin encontrar un motivo suficiente que pusiera a mi cerebro a reflexionar, por fin me vi en el momento oportuno, entre las personas precisas y escuchando discretamente las conversaciones ajenas correctas...

El otro día me encontraba sentado en una banca de mi querida escuela, que a pesar de los discursos triunfalistas y positivos que escuché en el acto académico de mi hermosa novia, no deja de ser una escuela que tiene muchas carencias, tanto en el inmobiliario, en los muebles, en los programas, en los docentes y especialmente en los estudiantes... Digo esto porque para empezar, cierta maestra que tiene clase a las siete de la mañana raramente llega, pero claro que permanentemente tiene una excusa magnífica e inobjetable, como que tuvo que cambiarle la llanta al carro de su papá, que su esposo estaba enfermo y tuvo que cuidarle toda la noche, que su perro necesitaba urgentemente las croquetas a las siete, que se le descompuso el carro, que el despertador no sonó, que algún familiar lejano estaba enfermo y le fue a ver a esa precisa hora... Eso provoca que a esas frías horas de la mañana, yo me encontrara sentado en una banca de mi edificio jugando con mi móvil, en el momento que una compañera empieza a hablar, como queriendo y no de libros y películas. Es entonces como escucho que dice algo referente a Harry Potter y yo siendo un lector de los siete libros y observador de las cinco películas al momento, presté singular atención a los comentarios que tenía que decir. La compañera comentaba que a ella le agradaban más las películas porque eran más rápidas y fascinantes de ver que leer el libro, dado que el libro, en su opinión, estaba excesivamente detallado respecto de los actos y formas de las cosas, colores, olores y todas las descripciones que hace la autora de las escenas... Y esto me llevó a pensar lo preocupante que es el hecho de que una estudiante universitaria considere que un libro infantil esta excesivamente detallado... Digo en ese caso mejor nos ponemos a leer historias que no sean tan detalladas ni pesadas, como el libro de Cañitas, o el Quiubole con las babosadas de Jordi, u otra obra cumbre de la literatura latinoamericana como el libro de Patty Chapoy... No quiero imaginar el caso de que, siguiendo la misma linea de fantasía, esta mujer se le ocurra siquiera abrir la obra climax de Tolkien, porque necesitaría un diccionario o un criptógrafo para descifrarla... Ya no se diga de una obra de realismo mágico de fácil digestión literaria como las de García Márquez, y si nos vamos a los más descriptivos de la novela latinoamericana que conozco, una obra de Carlos Fuentes sería para ella como leer un laberinto egipcio. No tengo nada contra los gustos literarios de cada persona, o de sus opiniones personales de los libros, después de todo cada uno de nosotros es diferente, pero el hecho de que a una universitaria un libro para niños se le haga excesivamente descriptivo, es excesivamente alarmante, y más por los comentarios de su compañera de charla, que respondía que ella había intentado leer Troya y que le había caído como una piedra después de ver la película donde veían a Brat Pitt en tapa rabos... De menos la compañera que no pudo acabar con Harry Potter si pudo con Once Minutos de Pablo Cohelo, tal vez porque es una historia de auto superación, donde el amor es un ingrediente fundamental en la redención de la persona y es una historia simple, sin descripciones de ningún tipo (y por lo tanto no excesivas), y que sus trescientas páginas pueden leerse cómodamente en un fin de semana.

Otra de las cosas que me llamaron la atención fueron los carteles de promoción de las actividades por el día de la mujer que se pegaron por el CUCSH. Honestamente al primer contacto que tuve con esta publicidad no me afectó ni ocasionó un pensamiento particularmente reflexivo hasta después, cuando contemplé a otros dos estudiantes de la misma división de estudios jurídicos observando morbosamente el anuncio de las actividades en la pared, y haciendo muecas y gestos dignos de un puberto calenturiento que acaba de entrar en la prepa y descubre que la desnudes y la masturbación no es algo reprobable... El cartel tiene a una mujer voluminosa tocándose el peritoneo, y otros comentarios me llamaron poderosamente la atención respecto de lo que se pensaba de esa imagen. Un compañero sostenía que era algo ofensivo dado que a la mujer se le denigraba con una imagen así, que porque no se había puesto a una abogada exitosa, o alguna mujer en alguna de sus facetas: haciendo la comida, haciendo labores del hogar... A lo cual solamente me quedó abrir los ojos como platos y guardar un sepulcral silencio en pro de la tolerancia que al parecer escasea más en nuestra sociedad. En primer lugar yo no le veo nada reprobable a la imagen, ni nada denigrante ya que una mujer obesa no es una persona denigrante ni inferior, y menos una mujer obesa y con impulsos sexuales. ¿Qué es lo que busca el día mundial de la mujer? Busca que se respeten los derechos de igualdad de la mujer ante el varón. Un hombre obeso tiene derecho a masturbarse y no es algo que se vea mal, total que hay muchos hombrecillos obesos por ahí que de seguro se masturban. Pero no sea el caso de una mujer, porque increíble, como ha pasado esto y más importante aun, como se ha permitido que se represente esta conducta gráfica en una propaganda en este día tan importante, tal vez se le debió haber puesto a una abogada exitosa caminando en algún juzgado, superior a las demás, con un toque seductor en la mirad que quiere decir: “soy mejor que tú”...
Lo que probablemente no observaron fue que la campaña de la Universidad se enfocó a los derechos sexuales de la mujer, un gran triunfo de las féminas respecto de la igualdad con el varón, ya que en otros tiempos era inconcebible pensar que la mujer tuviera derecho al placer, no era más que un objeto de lujuria que debía satisfacer a su hombre... es por eso de la imagen de la propaganda de la Universidad, que a mi me parece de lo más adecuado, pero si la gente no lo puede ver de esa manera y lo toma con morbo dentro del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades... no sé hacía donde vamos.


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escrito por elfopoeta a las 15:39 | Permalink | 1 comentarios
jueves 12 de marzo de 2009
Dafne
Apolo había llegado más temprano de lo acostumbrado a la galería de práctica de tiro al arco, justo a un costado de la palestra y detrás del gimnasio. El sitio constaba de un pedazo de valle delimitado en un extremo por una serie de lineas que denotaban la distancia de tiro, y en un extremo por una serie de lineas que denotabn la distancia de tiro, y en el lado opuesto se encontraban numerosas dianas la mayoría hechas de paja y de madera. Los ojos negros, expresivos y universales de Apolo, habían centrado toda su atención en su diana favorita: un pedazo de madera pintada con círculos concentricos que colgaba de la rama seca de un árbol lejano, exactamente a 50 yardas de la primera línea de tiro

Una flecha pasó zurcando considerablemente cerca de su objetivo y eso lo hizo enfocarse en algo de lo que no se había percatado hasta ese momento: no estaba solo. Eros el Dios infante se encontraba en la galería, tan pequeño como es él con su eterna apariencia de niño, sus mejillas rosadas, su cabello encrespado y sus penetrantes ojos rosados. Su mirada normalmente coqueta se enfocaba en flechar el objetivo circular que colgaba de la rama del árbol seco. La diana era pequeña, apenas de un pie de diámetro y no tenía siquiera una saeta atravezada, más el suelo estaba poblado de torrecillas de proyectiles errados. Eros disparaba con la concentración de un profesional, pero con la punteria de un novato, provocando la risa arrogante del Dios Apolo.

Al percatarse de la presencia del dios al qu se encomendaba la buena punteria de las flechas en la guerra, el nerviosismo de Eros fue en aumento y su ya limitada puntería termino colapsándose, al punto de que una flecha perdida por poco termina atravezando a una ninfa que bordeaba el cercano bosque que ceñía a la palestra. El nombre de ella era Dafne.

Dafne iba corriendo, y la flecha de Eros había alcanzado como objetivo la espesa cabellera de la ninfa, sin hacerle ningún daño. Eros tenía sus rosados ojos abiertos como el día y en su rostro una expresión de terror y vergüenza infinita. Al lado de él, el divino Apolo reía entre dientes, y dijo por lo bajo: “Entonces realmente es cierto que eres tan buen arquero como cantante...”. Levantó la miada a la driada y le dijo:

Apolo te saluda Dafne, hija de Peneo, y te pide una disculpa en nombre del infante Eros, que ha tenido un tiro tan malo que hasta ha enmudecido de la pena.

Acto seguido Apolo tomó una flecha de su aljaba, la colocó en su hermoso y pesado arco, tensó la cuerda, entorno sus galácticos ojos y disparó un proyectil firme y poderoso que se introdujo en el centro de la diana largamente pretendida por Eros.Dafne sonrió inocentemente, se despidió desde su lugar sin perder la mirada de Apolo y desapareció tras los primeros árboles del bosque, con paso grácil y saltarín, entonando una vieja canción hacia los árboles. Eros lloraba silenciosamente de la rabia y la vergüenza, dándole la espalda a Apolo para que este no notará el alcance de su desconsuelo.

Apolo se quedó mirándolo largo rato, esperando a que este dijera alguna palabra o hiciera algún gesto. Pero notando que la posición de la pequeña deidad no cambiaría, este se retiró a buscar su lira: la tarde comenzaba a descender y era el momento ideal para ofrecer un pequeño concierto a la naturaleza. Tal vez eso provocaría que Dafne regresara...

En la tez de Eros ardientes lágrimas zurcaban su rostro como ácido, y sus diminutos nudillos se encontraban albos por la tensión de sus puños, por su coraje. Pero no dijo una palabra, no emitió ni un sonido y esperó a que Apolo se retirara para respirar libremente de nuevo y comenzar a planear su venganza. Si bien es cierto que no debería de utilizar su poder con fines egoístas o de venganza, la verdad es que Eros apenas tuvo que pensarlo para saber exactamente que tenía que hacer.

Apolo había ido a la palestra, ya con su la lira en mano, para crear la música más bella, aquella que deleita a los pájaros y a los caballos y a las flores, la luna y alos venados.

Primero se sentó y acomodó su rizado cabello negro-azulado, tocó la cuerda, luego otra, tensó una más, abrio los ojos al ocaso y al momento de cerrarlas empezó su concierto. Eros se acercó a escuchar la sagrada música, pero sus ansias de venganza eran tantas y tan frescas, que vio una oportunidad que no podía dejar pasar. Tomó su arco y una flecha de oro, especial una de sus favoritas para enloquecer de amor a cualquier ser de la tierra. Bastaba solo un roce, solo una herida para que el amor pentrara como veneno. Había tomado un cabello de Dafne, de su proyectil errado, al final tan mala no había sido su punteria y lo enredó en la dorada saeta. Espió a Apolo entre un par de arbustos cercanos y con mucha precaución para no hacer ningún ruido, levantó su arco y tensó su flecha.

Sus rosados ojos emanaban una concentración sin pecedentes, su pulso mejor que el de un galeno. La música sonaba magistralmente, la luna misma había salido prematuramente, Artemisa paseaba por el bosque. De un latigazo la flecha salió disparada a la espalda de Apolo, en el mismo momento que soplaba un viento proveniente del norte. La flecha apenas cambió su ruta incrustándose en el corazón de Apolo. El Dios desmayó en su sitio, la flecha de diluyó en la nada y Eros corrió rápidamente en la búsqueda de la ninfa.

Dafne caminaba por el bosque cantando quedamente alguna canción antigua e irreconocible. Sus delicados pies apenas tocaban el suelo, parecia que besaban suavemente la tierra. Se detuvo en un pequeño remanso donde acostumbraba bañarse, o simplemente jugar con el agua. Cantaba despreocupadamente mientras sostenía su negro cabello en sus delicados dedos haciendose una trenza. El divino eros había subido a un árbol cercano, preparándose silenciosamente para lanzar su oscura saeta. La punta y el cuerpo de plomo la habían menos manejable y para alcanzar al objetivo necesitaba estar una distancia bastante cercana.

Eros se percató de esto y al no tener margen de error, ni tiempo que perder, porque Apolo no tardaría en despertar; se bajó del árbol y empezó su avance hacía la ninfa, lo más cerca posible y siempre procurando que ella le diera la espalda. No era tarea fácil, dado que Dafne continuamente cambiaba de posición, parecía danzar mientras limpiaba su cuerpo. Eros encontró un buen refugio en un arbusto cercano, desde el cual preparó su arco, colocó la flecha y se disponía a disparar a la espalda desnuda de Dafne, cuando un trinido de un pájaro encima de Eros provocó que la ninfa volteara. La flecha se disparó con un breve chasquido y penetró en el pecho de Dafne sin dolor, ligera como un suspiro y terrible comouna epidemia, inundando al momento su corazón de desdén hacía su próximo enamorado. Una sonrisita malvada deformño el pecoso rostro de Eros, sabía que su venganza ahora estaba completa, con este par de flechazos certeros demostraba no solamente su gran capacidad como arquero, si no también quedaría demostrada la peligrosidad de sus proyectiles.

Cuando Apolo despertó, su cabeza le dolia como su le hubieran golpeado con una porra. No tenía ni la más lejana idea de lo que había pasado para que perdiera la conciencia, pero un sentimiento rosa había embargado su corazón. La imagen de la ninfa Dafne se había apoderado de su mente, súbitamente su voz se convirtió en la única fuente y su brillantes pupilas en su única luz. A poca distancia de él Dafne también despertaba, aturdida y con un amargo sabor en su paladar, su corazón ahora era duro como el diamante y negro como la ceniza.

El río Peneo corría tranquilamente en medio del bosque, siendo apenas una cinta brillante como una diadema que atravezaba la esmeralda cabellera de la conífera Gea. Dafne descanzaba en la lagunilla, el cristalino líquido acariciba suavemente sus rodillas, su cuerpo desnudo ante un ocaso moribundo, los últimos rayos dorados y escarlatas se colaban entre la alta cúpula arborea. Cantaba quedamente mientras seguía toamando el agua entre sus manos y la escurría lentamente por su curvada figura, tan inocente como sensual, con un erotismo provocativo cuidadosamente accidental.

A pesar de que apolo ya conocía a Dafne, al espiarla entre la floresta, era como su la hubiera visto por primera vez,: sus ojos se concentraron en su rostro y después en cada parte de su cuerpo semidesnudo, fragante y húmedo. Su largo cabello oscuro chorreaba sobre sus delgados hombros, sus párpados apretados por el agua, su delgada túnica blanca señida a sus senos y su cintura, la cadera curva, su feminidad a flor de piel. El pequeño remanso desprendía una paz sensual, la escasa luz licuada de los árboles apenas rozaba su carne, apenas iluminaba la escena y sin embargo, todo parecía envuelto en una neblina fulgurante y borrosa, una pintura de los sueños fébriles de Apolo.

Dafne cubrió su cuerpo con una túnica seca y suelta y los divinos ojos de él, no dejaban de contemplarla. La ninfa se sentía notablemente incómoda con la presencia de Apolo, así que empezó a caminar lejos de él. Pero a cada paso de Dafne, Apolo la alcanzaba, manteniendo siempre una sagrada distancia. Así caminaron por un tiempo, en silencio como una proseción sagrada, el rito del amor no correspondido. La paciencia de la ninfa empezaba a escasear y volteó a ver a Apolo para pedirle con voz firme y cruel que no la siguiera.

Apolo no dijo nada, no se movió, controlaba sus ansias de besarla. La figura de ambos tenuemente iluminada por un mortecino claro de luna, en la tranquilidad del bosque se podía presentir una explosión, el drama. Dafne posó sus oscuras pupilas en Apolo, el cabello de él se movía levemente por un ligero soplo de los árboles, sus galactivos ojos la contemplaban, era alto y atractivo y sin embargo ella solamente sentía una profunda repulsión hacia él y toda su persona. Entornó los ojos en una última mirada hiriente y comenzó a correr lejos de él.

Apolo reaccionó en seguida, como jalado por la misma fugitiva, seguió sus pasos sin alcanzarla, pero sin alejarse. Mientras corrían Dafne solo pensaba en como se libraría de él y Apolo deliraba en la fiebre venerea a ada paso. A pesar de que el Dios nunca había tenido la necesidad de perseguri a alguien, y menos por un bosque tan lleno de obstaculos naturales, demostró tener un gran instinto de depredador y llegó un momento en el que completamente loco por poser a Dafne, se lanzó a atraparla y no solamente a perseguirla como lo había hecho hasta el momento.

Dafne corria ahora con desesperación y saladas lágrimas en sus mejillas, los secos labios apretados, su puños contraídos, su piel sudorosa y los pies cansados. Llevaban toda la noche corriendo, esperando en vano que Apolo olvidara la idea de poserla y pudieran descansar por fin los dos de esta agotadora huida. Su agitada respiración le impedía gritar y comprendió que tampoco había nadie para ayudarla, el único sonido en el bosque era el de sus cuerpos en movimiento y el cada vez más lejano sonido del rio Peneo. Fue entonces cuando lo pensó: su padre el rio tal vez sería capaz de auxiliarla. Con un ágil movimiento de cintura esquivó los fuertes brazos de Apolo que buscaban abrazarla y detenerla, emprendiendo la marcha con hacia la fuente del cirstalino y rápido sonido del agua.

La noche comenzaba a morir y los lejanos caballos de apolo pretendían levantar al sol cuando por fin Dafne llegó a la orilla del sinuoso rio. Clamó la ayuda de su padre que seguía atentamente sus palabras en la huida. Le pidió que entrar en su interior para que Apolo ya no pudiera seguirla cobijada en sus aguas y así Dafne se adentró en él. Apolo no dudó en seguirla a pesar de los fuertes vórtices y corrientes que surgían espontaneamente alrededor de la ninfa. A pesar de que ella vadeaba con el agua en sus pantorrilas y Apolo nadaba contra duras corrientes apensa a metros de ella, el amor obsesivo del Dios era incansable y los intentos de Peneo por hundirlo y alejarlo eran infructuosos. Dafne, completamente desesperada y abrumadoramente impotente salió de los brazos protectores de su padre y Apolo con un gran esfuerzo y agilidad logró tomarla de su cintura. Dafne gritaba e imploraba por ayuda a su padre, pero fue el rostro de temor y desesperación de la ninfa lo que hizo que su padre tomará la decisión que ella aceptaría enseguida: el cuerpo de ella se fue transforamando en madera, sus delgados dedos en ramas, sus pies en raíces y su cabello en pequeñas hojas verdes. Con los primeros rayos del Sol, Apolo se encontró abrazando a un magnífico árbol de laurel. Su corazón sorprendido ya tolondrado solamente pudo descansar cuando desprendió una de las ramas y tejió con ella una corona. Ahora siempre llevaría Dafne con él, sería su flora favorita y coronaría a los mejores con ella. Se había convertido en su trofeo, su inspiración y la prueba de que el había tenido un amor imposible.

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escrito por elfopoeta a las 15:22 | Permalink | 0 comentarios
Quiero ser

Hoy escuché este poema en la voz de Rocio Brauer... simplemente me dejó sin palabras. Para ti uvita!!!

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escrito por elfopoeta a las 1:51 | Permalink | 0 comentarios
miércoles 4 de marzo de 2009
Carta a Dafne
A veces tengo necesidad de verte. Otras veces simplemente deseo no verte y no desearte: no pretendo dejar de amarte, solamente es mi intención que no te apoderes de mi alma. Hay momentos en los que me gustaría arrebatarte tu cuerpo y amanecer con nuestras pieles fundidas, y hay lapsos en los que no quiero desearte para alejar el fango perfumado del erotismo que desgasta a los mortales. En otras ocasiones te he sorprendido hurgando en partes de mi memoria donde no te dejé. Viajas constantemente dentro de mi, de un lugar a otro, peregrina de épocas. No es coincidencia que tu nombre signifique la portadora de la luz y el laurel. Has sido el faro que me guió de nuevo al eternamente fugitivo juego del amor, he revivido en ti la pasión de un beso tierno y profundo, he encontrado en ese par de negros mares reflejadas las estrellas de la inspiración, respiré las palabras que salieron suavemente de tu alma y finalmente te entregué mi corazón para que le revivieras con el ágil susurro siempre melódico de tus apretados labios rosas. De ese tamaño es la luz con la que me iluminas, y me has hecho entender por primera vez, a pesar de ya saberlo, que tu no eres felicidad para mi: tu me has enseñado como encontrar la felicidad, así como un sabio enseña al hambriento a pescar y le regala a su vez el pescado; de esa manera entendí a través de tu sabiduría que no eres necesaria para que yo sea feliz, pero debo admitir que sin ti mi vida no estaría completa nunca más. Eres el laurel que corona mis escritos, la inspiración más voraz, mi motivo de seguir soñando con la poesía, las letras y ahora también la música. Que premio más grande podría recibir un poeta que una musa con tus características, y que premio más grande podría recibir yo que la expresión de tu alma cuando termino de enseñarte el trabajo que por tu existencia ha nacido. Tu sonrisa es el justificación de mi esfuerzo y tu risa el alimento de mi pluma.

Completaste un hombre partido y perdido, no podría escribir lo que significas para mí, sencillamente no se ha inventado una palabra suficientemente poderosa, lo más cercano son dos palabras que me conoces de memoria: “que ajeras?”... que digo... “te amo”.

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escrito por elfopoeta a las 15:52 | Permalink | 0 comentarios
lunes 16 de febrero de 2009
El caminante
No sabía donde colocar la preciada agua. La llevaba mal sujeta en una bolsa de plástico no muy impermeable, y repartida en algunas cantimploras pequeñas. Sin embargo el camino al siguiente oasis era todo un misterio, podría llegar al siguiente anochecer o tal vez dentro de unas cuantas semanas. El viento seco del desierto le rozó la cara, y se sintió refrescado por ese aliento cálido, dado que estaba húmedo de sudor y agua fresca. Miro alrededor. Lo rodeaban kilómetros de dunas arenosas, y su único compañero era un sol despiadado de día, del cual extrañaba su cruenta compañía por las noches. El cielo era de un azul profundo y diáfano, que se reflejaba cristalinamente en sus pupilas cansadas y en el reflejo de agua del oasis donde ahora descansaba. Se sentó en una piedra, y espero la caída de la noche, debía descansar para continuar su camino en la próxima madrugada, así aprovecharía durante más tiempo la efímera hora en que el sol calienta, pero no quema.

Pasaron cinco días desde que había salido del último manantial. Las reservas de agua iban a la mitad, y sabía tibia y arenosa, con una veta de melancolía. Pensaba en la soledad de su camino. A menudo se preguntaba porque seguía caminando en aquella dirección, sin tener ni la más peregrina idea de donde llegaría, pero jalado por una atracción magnética, venérea, salvaje, hacia ese lugar.

Fue durante el octavo día cuando encontró la botella. Caminaba pesadamente y un poco preocupado por las cantimploras más llenas de vapor que de agua cuando vio un objeto brillante en la cima de una duna especialmente empinada. Siguió su camino sin prisa hacía el pequeño lucero terrestre, y encontró en su lugar una sencilla botella morada. Era más bien pequeña, de un cristal muy delgado, simple, sin muchas decoraciones, pero con un acabado único, no llevaba marcas ni etiquetas y parecía vibrar con el roce de sus dedos. La tomó en sus manos y continuo su camino. Tres días después llego a otro manantial. Tomo agua, se lavó y relleno sus envases de agua. Miró las estrellas esa noche, convivió con su soledad y durmió con un sueño pesado.

El milagro ocurrió la primera vez que tomó agua de su botella nueva. El transparente líquido brotó de ella tan fresco, tan frío en ese infierno, tan puro; que sorprendido por poco deja caer la fina botella en la caliente arena. Un viento seco sopló un momento, levantando miles de partículas rasposas que constelaron sus cejas y labios húmedos, húmedos realmente desde hacía tanto tiempo que hasta el desierto había perdido la memoria. Los ojos se le humedecieron a su vez. Tal vez ningún hombre que sepa que esto ocurrió entendería el porque de su llanto silencioso. Sin embargo, para ese nómada, el hallazgo de su botellita era la mejor noticia que había tenido en años.

¿Cuál era el misterio de aquella botella morada? ¿por qué motivo había encontrado ese tesoro justamente en el ombligo del desierto con tal de ser tomado por él mismo? ¿quién la dejó ahí y por qué motivo? Muchas preguntas acosaron a su razón, pero lo cierto es que el sofocante calor no daba tregua a su cuerpo, que gastaba más fuerza en mantenerse consciente, que en mantenerse pensante. Y ciertamente no quería manchar su alegría con preguntas que no podía responder: había aprendido que en ese largo e incierto camino, las preguntas ociosas solamente consumían energía y salpicaban a su alma de tristeza.

Los días siguientes fueron considerablemente más tranquilos que los demás. Aunque seguía vagando por ese mar de nada, en búsqueda de su dirección final y los depósitos de agua seguían siendo tan escasos como antes, el llevar consigo a su pequeña botella púrpura le llenaba de gran alegría. La mantenía firmemente colocada en su pecho, lo más cercana a su corazón. Tomaba de ella en el día y dormía abrazándola de noche. Siempre recordaba llenarla hasta un límite razonable, pues parecía tan frágil, que cargar demasiada agua podría fracturarla. Había ocasiones en las que acababa primero con el líquido fresco de su interior y después la cargaba vacía durante días, hasta el siguiente oasis.

Un mal día decidió que podría cargarla con más líquido. La lleno hasta su delgado cuello, y un poco más. No la lleno al límite, de seguro que la rompería. La puso en su pecho, cerca de su corazón y este fue el primero en escuchar el crujido. La botella morada, tenía una fractura en su base. Una oleada de terror sacudió al peregrino. Sus dedos temblorosos sujetaron su tesoro como un pájaro herido: la botella vibraba aun a su roce, pero era un temblor dubitante, difuso, incomprensible.

Supo en ese momento lo que tenía que hacer. Ahora entendía el porque había encontrado la botella solitaria en la cima de su tosco nicho de arena. Entendió que tenía que abandonarla para darle tiempo de curar su descuido, y darle tiempo a él de entender su avaricia. ¿por qué si con esa cantidad de agua era feliz y pleno, se atrevió a pedir más de su tesoro, aún a sabiendas que podría romperla? Antes había sobrevivido con menos que eso: cuando interno en el desierto solamente tenía un calzón de manta, mucha determinación y una cantimplora chica. Ahora llevaba ropa blanca y ligera, desgastada pero efectiva contra el infierno celeste, sandalias con una suela confeccionada con corteza de los escasos árboles de los oasis, varios contenedores de agua más y la cúspide había sido su frágil botellita morada que refrescaba su alma en los momentos de crisis.

Se arrodilló y con dolor y pena recostó a la botella. Le habló quedito, y se levantó, dejando atrás a su tesoro, que brillaba propio, nítido, pero el nómada no daría la vuelta: había decidido que tendría que pagar por su error, aunque doliera en su sed, aunque el desierto fuera más hostil. Cierto es que le dolía, pero cierto también que había sobrevivido mucho tiempo antes de ese milagro, que ocurrió una tarde cualquiera, como la que escribo esto. Esperaba volver a encontrar a su tesoro, sin grieta ni daño alguno, pero no estaba seguro de ello. Solamente le quedaba esperar. Si era su destino compartir otro lapso con la felicidad de la frescura, la volvería a encontrar.

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escrito por elfopoeta a las 11:39 | Permalink | 1 comentarios
viernes 6 de febrero de 2009
Hagamos un trato
Hagamos un trato

Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti


He estado leyendo un poco de poesía y he encontrado este poema que realmente me gustó mucho, así que lo dejo. Claro que se nota que sigo muy feliz y enamorado, a pesar de que mi relación es muy católica (porque nada más la veo los Domingos).

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escrito por elfopoeta a las 12:38 | Permalink | 0 comentarios
miércoles 4 de febrero de 2009
Vanidad... mi pecado favorito
Regresando un poco a escribir, aunque debo confesar que el haber estado detenido de la escritura tanto tiempo provocó que ahora me de un tanto de flojera ponerme a escribir, aunque sea de vez en cuando. Mi máquina había estado lenta y con mucho programa de spyware, por lo que esta vez la he protegido con el antivirus Kaspersky, al cual le he conseguido una licencia hasta Julio de este año. Espero para esa fecha tener una nueva computadora, pero ya veremos. De noticias locales, tuve problemas con la escuela por un seminario, pero espero ya mañana tenerlo resuelto. Tengo una fuente subita de inspiración, motivado principalmente por mi novia, pero en este momento estoy guardando ideas, haciendo algunos esqueletos de escritos, para desarrollarlos más tarde y tener que escribir durante el resto del año, porque no me gusta tener periodos muy largos en los que no escribo por falta de ideas. Hoy es un día muy x, realmente no tengo ninguna reflexión interesante, salvo la vanidad de las mujeres; tan conocida por todos. Sucede que tengo una prima y una sobrina que se han venido a operar a Guadalajara. De mi prima lo entiendo, porque tenía un poco de sobrepeso que adquirió de forma muy rápida por su ritmo de vida y trabajo. Ya había llevado dietas y gimnasio y tuvo un rebote de varios kilos en los últimos meses. Pero mi sobrina es una chica guapa de apenas unos 50 kilos, que se ha venido a hacerse una lipoescultura. Totalmente incomprensible para mi, siendo ella tan joven, y con un cuerpo juvenil, aparte de que tampoco es fea, pero su vanidad fue más que el miedo al avión, a la operación o a la dolorosa recuperación. Aparte que ya aprovechando el viaje, el quirófano y el cirujano, también se ha puesto prótesis mamarias. Tal vez yo no entiendo esto porque de las “zonas calientes” del cuerpo de las féminas, lo que me llama menos son los senos, primero me gusta la cintura, cadera y trasero de las mujeres que las bubis, pero nunca me he caracterizado por ser una persona de “gustos normales”. Pero si así ella se siente a gusto, pues que así sea, que lo importarte es sentirse bien con uno mismo. Como lo que siempre digo yo, ha sabiendas de las chicas que he elegido como parejas no me han pedido que cambie nada de mi, en lo físico, hasta el momento:

“Solo tengo que gustarle a dos personas: a mi pareja y yo. Y en ese orden”

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escrito por elfopoeta a las 19:50 | Permalink | 0 comentarios